Os cuento cositas de proyectos de interiorismo y decoración

Publicado en12/09/2019 Por

Ya estamos de vuelta de las fantásticas y rápidas vacaciones.  La carpeta de temas pendientes del trabajo está que rebosa, las reuniones se hacen interminables y un solo café no es suficiente para mantenerse activo,  pero no pasa naaaaada siempre que pueda recordar lo fantástico que ha sido mi verano, los ratos y retos geniales que he disfrutado junto a gente maravillosa como mi amiga Lucia, soy capaz de venirme arriba y vaciar esa carpeta de papeles que me habla desde la mesa.


Os voy a contar una cosita de interiorismo y decoración que me ha pasado este verano. Sé que todos amamos el verano y sé que es una época sagrada para todo el mundo. ¿A quién no le gusta el verano? Supongo que a todo el mundo menos a los esquiadores, qué sé yo. Las veces que he intentado aprender a esquiar he acabado siempre en el hotel, junto al fuego de una calentita chimenea rodeada de muebles de madera con sus enormes vigas en el techo y contemplando cómo la gente se desliza con una gracia y elegancia completamente ajena a mi persona. 



Yo prefiero disfrutar de un cómodo sillón Profesor, de estilo inglés que tanto me gusta. A veces me imagino decorando alguna de esos enormes salas que tienen los hoteles. Poder llenarlas de lámparas increíbles como el modelo Dome de Bover o la increíble lámpara MD en color negro y envejecida con sus 78 cm de longitud ideal para estos enormes ambientes.


Les colocaría rompedoras mesas que no pasen desapercibidas, como la  mesa Crane Side de Dutchbone  o el sillón Magis Proust del que ya os he hablado - y que por cierto está rebajado en la web. Pero en fin, que son mis fantasías que cualquier día convertiré en realidad.


Mientras tanto yo me quedo con mi ciudad, su metro y su calorcito. Prefiero deslizarme por las calles, con la actitud de un turista recién llegado y dejar las pistas de esquí. Ya os he dicho que me gusta caminar y buscar esos lugares con encanto que me hagan disfrutar más profundamente de una taza de café o un bocado de cualquier comida nueva y exótica. Pero eso no fué lo que hice nada más coger vacaciones. Esa vez no. Me apetecía más otro plan. Uno que incluía a uno de los mejores descubrimientos de la ciudad, mi amiga Lucía.




Lo primero que hice al llegar a casa, es decir, a mi barco, fue abrirme una copa de vino blanco que tenía reservado en mi botellero mil vinos de Dutchbone,  coger mi silla Blackwood , salir a la cubierta del barco y  disfrutar viendo como el atardecer de Barcelona daba paso una de las vistas más preciosas para mí:  ver la ciudad iluminarse por la noche. Poder contemplar la ciudad al atardecer es una visión súper relajante y más si lo haces desde la proa de un barco.


Así que ahí estaba yo,  con mi sonrisa de oreja a oreja,  mis recién estrenadas vacaciones y mis zapatos a punto de caer al mar por pasarme de emocionada.  Nota mental: Hay que ser cuidadosa cuando vives en un barco.


Cogí mi teléfono y llamé a mi amiga Lucía.  Ella es arquitecta y comparte conmigo la pasión por los muebles, la decoración, el interiorismo y los tacones altos. Bueno, altos no, altísimos. De esos zapatos espectaculares que sólo puedes ponerte para grandes celebraciones de BBC. Ocasiones en las que te llevan en coche, hay que caminar poco y de regalo - por la enorme valentía de haber salido de casa con ellos puestos - te aparecen unas manoletinas que te salvan la noche.


O sea, de ese calzado lucido pero sufrido que la gente normal se pone solo para las bodas y soporta por puro decoro hasta las fotos, pero que nosotras nos calzamos cada vez que salimos.


Así que os podéis imaginar lo primero que hizo al llegar a mi casa. Una casa de suelo ondulante mecido por el mar no combina con 12 cms de taconazo. Sería por la copa de vino, o por la gracia que ella tiene, pero no pude evitar reírme al verla desmontarse de sus preciosos zapatos. Me recordó a los "castellers" cuando descargan esas torres humanas con esa rapidez y eficacia.


Ella se rió también, me pidió una silla para acompañarme - la Whao tapizado de Casual Solutions que tanto adora - y empezamos a improvisar ideas de vacaciones. Ninguna había decidido que íbamos a hacer durante este verano así que existía un mundo de posibilidades. Nos reíamos montándonos mil viajes y de repente me suelta: Me han pedido una propuesta para decorar el lobby de un hotel, pero no estoy segura de poder hacerlo ¿Me ayudarías?  dije sí al instante. Ella se enteró tres minutos después cuando se cansó de decir please, please, please...


Así de la nada y de repente, de la mano de la divertida y triunfadora Lucía, surgía mi oportunidad para convertir mi sueño decorativo en realidad. 


Y con ello nos pusimos esa misma noche. Buscamos butacas mulliditas para que esos clientes contentos se sintieran confortables como la butaca Bea de Crisal Decoración en tonos beige que siempre es bonito y fácil de combinar, espejos sobrios para dar luminosidad como el modelo NK de la misma marca y sofás amplios y suaves - de terciopelo nada menos darling- como el sofá Kate de Dutchbone. Además este sofá tiene su réplica en formato sillón y lounge por lo que podremos crear el espacio más cómodo y elegante de todos los tiempos. Modestia aparte.


En fin, el verano se acaba pero como veis, las oportunidades geniales no solo van acompañadas por el sol.


Os puedo decir a modo resumen sobre esa noche, que nadie perdió un zapato por la borda y que la emoción de dos chicas soñadoras en la cubierta de un barco, molestó "ligeramente" a los vecinos náuticos. Pero si he de ser sincera, no me importó mucho. A zarpar y navegar marinero. Los grandes planes exigen grandes celebraciones.

Sillón Profesor Sillón Profesor
Oferta por tiempo limitado
Crisal Decoración
975,11 € 1.147,19 €
Sillón de estilo inglés, con piel de búfalo y tachelas
Bover Barcelona Lights
1.217,26 €
Dome suspensión instalación regulable TRIAC blanco o negro mate y pantalla madera natural Disponible en 3 tamaños:Pequeño: Diámetro de 60cm - Altura de 38cmMedio: Diámetro de 90cm - Altura de 57cmGrande: Diámetro de...
Magis Design
798,60 €
El “Sillón de Proust” es una butaca romántica y barroca. A partir de 1978, el "Sillón de Proust" se ha convertido en una pieza decorativa para todos los ambientes.
Fuera de stockSold out
Dutchbone
175,00 €
La silla Blackwood es una silla repleta de un estilo clásico, con un bonito guiño a los años cincuenta. Tapicería acolchada en PU recubierto de nogal o contrachapado lacado negro. Pedido por lote de 4 sillas...
Butaca BEA Butaca BEA
Oferta por tiempo limitado
Crisal Decoración
293,22 € 344,96 €
Butaca beige color natural con patas de madera de roble y respaldo capitoné.
Dutchbone
428,00 €
El sillón Kate es la combinacion perfecta de una asiento amplio, un tejido de terciopelo suave y detalles decorativos de latón en patas de metal oscuro y esbeltas.
Dutchbone
604,00 €
El Lounge Kate es la combinacion perfecta de una asiento amplio, un tejido de terciopelo suave y detalles decorativos de latón en patas de metal oscuro y esbeltas.
Espejo NK Espejo NK
Oferta por tiempo limitado
Crisal Decoración
397,77 € 467,97 €
Espejo cuadrado con marco de madera y filo dorado
Dejar un comentario
Responder:
Por favor login para publicar un comentario.

15€Regalo

Ajustes

Menú

Crea una cuenta gratis y guarda tus favoritos

Registrarse

Crear una cuenta gratuita para usar listas de deseos.

Registrarse