Cerramos la aventura CarlaKey después de 8 años
Hay decisiones que cuestan escribir. Esta es una de ellas. Después de ocho años de trabajo, ilusión, aprendizaje y muchísimas experiencias compartidas, ha llegado el momento de despedirme de CarlaKey.
Ocho años dan para mucho. Para descubrir marcas extraordinarias, conocer a personas maravillosas, afrontar dificultades y celebrar pequeños y grandes logros. Pero, sobre todo, para confirmar que detrás de cada proyecto de diseño hay personas, historias y relaciones que van mucho más allá de una compra.
Hoy cierro esta etapa con una mezcla de tristeza, emoción y una enorme gratitud. Porque CarlaKey nunca ha sido simplemente una tienda online de diseño. Ha sido una parte muy importante de mi vida.
Gracias a quienes habéis confiado en CarlaKey
Mi primer agradecimiento es para vosotros, mis clientes.
Gracias a quienes habéis comprado en CarlaKey durante estos ocho años. A quienes confiasteis en mí para elegir una lámpara, una silla, una mesa o ese objeto especial que iba a encontrar su lugar en vuestra casa.
Gracias también a quienes habéis seguido el blog y las redes sociales, habéis leído mis recomendaciones o habéis encontrado inspiración en nuestras publicaciones.
Y, por supuesto, a quienes me habéis escrito por WhatsApp para consultar una medida, preguntar por un acabado, resolver una duda o pedirme consejo.
Detrás de cada mensaje había una persona que depositaba su confianza en mí. Eso es algo que siempre recordaré.
A las marcas y a las personas que hay detrás de ellas
Uno de los mayores regalos de CarlaKey ha sido la relación privilegiada que he construido con las marcas. He tenido la suerte de trabajar con profesionales que me han acompañado, aconsejado y ayudado durante estos años.
Quiero dar las gracias, personalmente, a María de &Tradition, Estefanía de Alma Light, Xavier de Isist, Julien de Boqa, Peio de Bosa y Mogg, Raquel de Bover, Nazaret de Casual, Jenny de Chaises Nicolle, Emil de Design House Stockholm, Óscar de Emu, Meritxell de Estiluz e Iris de Ethnicraft.
También a Carla de Fatboy, José de Fermob, Luis de Hay, Sarah de Houe, Clara de Isimar, Roberto de Lladró, Rémi de Lyon Béton, Salo de Magis, Silvia, Pep, Oliva y María de Marset, Nuria de Mobles114 y Camilo de Nomon.
Mi agradecimiento continúa con Tisbe y Xavier de Normann Copenhagen y Norr11, Toni y Verónica de Pedrali, Cristian de Robin Lamps, Carlos de Sancal, Simone de Seletti, Albert de Ton, Pepa y Carla de TotCor Project, Jonatan y Marta de Treku, Rafael de Tunds y Roger de Vondom.
Gracias por vuestra cercanía, vuestra paciencia y vuestra confianza. Me llevo mucho más que una relación profesional.
Gracias a quienes habéis trabajado conmigo desde la sombra
Aunque CarlaKey haya llevado mi nombre, nunca he estado sola.
Sonia ha estado detrás de las redes sociales, Sergio ha dado vida al blog con sus artículos y Xavier me ha ayudado con la contabilidad.
Gracias a los tres por vuestro trabajo, vuestra implicación y por formar parte de esta aventura, incluso cuando no se os veía.
Cubiña, mi otra gran familia
Quiero agradecer de corazón a todo el equipo de la tienda Cubiña. Siempre he encontrado apoyo, experiencia y una mano dispuesta a ayudarme.
Especialmente, gracias a Ferran y Facundo por tantos consejos sobre proyectos y marcas. Vuestros conocimientos han sido fundamentales para mí.
Y gracias a Super Juani, que ha estado ahí para toda la parte logística. ¡Cuántas cosas hemos sacado adelante!
Pero hay una persona a la que debo dedicar unas palabras especiales: Edgar Cubiña.
Edgar, mi socio y amigo, sin ti CarlaKey no habría existido. Gracias por creer en este proyecto, por acompañarme durante ocho años y por hacerlo posible. Me resulta difícil expresar todo lo que significa para mí.
CarlaKey se despide, pero el diseño continúa en Cubiña
Aunque CarlaKey desaparece, todo lo que hemos construido seguirá teniendo continuidad a través de Cubiña.
Os invito a contactar con la tienda Cubiña en Barcelona, donde encontraréis un equipo preparado para seguir ayudándoos a incorporar diseño, personalidad y belleza a vuestros hogares.
Me despido de CarlaKey con nostalgia, pero también con la satisfacción de haber vivido ocho años que jamás olvidaré.
Gracias por cada compra, cada mensaje, cada consejo y cada muestra de cariño.
Gracias por haber formado parte de mi historia.
De corazón, gracias por estos ocho años.










