Tu salón de jardín ideal es este
Desde hace tiempo buscaba transformar mi jardín en un verdadero refugio, un espacio donde desconectar y disfrutar de los pequeños placeres al aire libre. Tras muchas pruebas y combinaciones, encontré la fórmula perfecta para crear un salón de jardín ideal, cómodo, funcional y con personalidad.
Lo logré gracias a una cuidada selección de piezas que combinan diseño, confort y calidad, porque siempre he creído que invertir en un buen exterior merece la pena.
En mi web defiendo que el exterior de una casa dice mucho de quienes la habitan. Por eso quise que mi propio jardín fuera el mejor ejemplo de lo que recomiendo. Elegí cuidadosamente marcas y colecciones que no solo encajan con mi estilo, sino que también garantizan durabilidad frente a las inclemencias del tiempo.
Hoy quiero contarte cómo conseguí dar forma al salón de jardín ideal.
Cómo imaginé mi salón de jardín ideal
Cuando me propuse crear mi salón de jardín ideal, tuve claro que debía ser un espacio acogedor que invitara a quedarse largas horas al aire libre. Aposté por combinar piezas cómodas para sentarse, mesas auxiliares para apoyar bebidas o libros y algunos detalles decorativos que aportan calidez. Pensé cada rincón para que sirviera tanto para recibir invitados como para disfrutar de un momento íntimo en soledad.
Di prioridad a los materiales resistentes pero elegantes, a las líneas sencillas y a las texturas naturales. Para mí era importante que no solo fuera bonito, sino también práctico, fácil de mantener y, sobre todo, que reflejara mi manera de vivir los exteriores. Por eso mi selección incluye las mejores colecciones de marcas que recomiendo a mis clientes.
Las marcas y colecciones que elegí
Para el núcleo de mi salón de jardín ideal elegí el combo de sofá, butaca y mesa de centro de ideal, una de las combinaciones más equilibradas que conozco. Me permitió crear un ambiente relajado y funcional sin sacrificar estilo.
En la zona más amplia aposté por las distintas versiones de la colección Level de Houe. En concreto, probé las variantes Level 2XL y Avon para espacios generosos, y la Level básica para áreas más recogidas. Estas piezas aportan ligereza visual y resultan cómodas para largas veladas.
Para quienes prefieren un estilo más fresco y mediterráneo, recomiendo la colección Spritz de Vondom, perfecta para dar un toque contemporáneo sin perder calidez. En uno de los rincones coloqué la colección Paletti de Fatboy, ideal para quienes buscan un concepto modular y desenfadado que además resulta facilísimo de reorganizar según las necesidades.
Reservé un lugar especial para la elegante colección Jack de Ethnicraft, con su aire atemporal y acabados impecables. También incluí las colecciones Cube, Diamond y Switch de Diphano, que destacan por su versatilidad y encajan bien tanto en grandes terrazas como en patios más modestos.
En las zonas más informales me gusta incorporar las coloridas y alegres colecciones Oniriqa y Acapulco de Boqa, que evocan las vacaciones junto al mar. Para un ambiente más clásico, recomiendo las colecciones Darwin y Athena de Emu, que combinan tradición y comodidad con una calidad excepcional.
Completé algunos espacios con piezas de la colección Tribeca de Pedrali, ideales para aportar dinamismo y un aire urbano. Y para quienes buscan un diseño nórdico con carácter, nada mejor que las colecciones Palissade y Palissade Cord de Hay, con su sencillez elegante y robustez. Por último, las colecciones Arena y Bolonia de Isimar aportan un toque contemporáneo y ligero que no pasa desapercibido.
Por qué merece la pena invertir en un buen salón de jardín
Dediqué tiempo y presupuesto a elegir bien las piezas del jardín porque sabía que sería una inversión para muchos años. Mi salón de jardín ideal no solo sirve para recibir invitados, sino también para desconectar tras una jornada intensa y reconectar con la naturaleza desde casa.
Eligiendo colecciones de marcas de calidad encontré un equilibrio entre estética y resistencia que evita tener que preocuparme por los desperfectos cada temporada. La tranquilidad y la durabilidad de cada pieza compensan con creces el tiempo dedicado a cada elección.
Crear mi salón de jardín ideal me enseñó que los exteriores tienen tanto potencial como cualquier otra estancia. En este espacio ya he disfrutado de tardes, noches y mañanas inolvidables, y sé que seguirá siendo uno de mis rincones favoritos.
Animo siempre a quienes me leen a dar ese paso: personalizar su jardín con piezas que los representen y que inviten a disfrutar más de la vida al aire libre.
Cada detalle y cada colección fueron elegidos para conseguir exactamente lo que buscaba: un salón de jardín ideal que refleja mi personalidad y que me hace sentir en paz cada vez que lo disfruto. Y puedo asegurar que valió la pena.













